También se podría decir Cofradía de la Veracruz y Sangre de Cristo, porque el cinco de febrero de 1641 así la denominaron los miembros del cabildo catedralicio, cuando afirmaban que la cofradía “fundada en la Seo ha muchos años no se nombran oficiales y está muy decaída, que se vuelva a su antiguo estado”. Cierto es que la Cofradía de la Vera Cruz venia funcionado en Jaca como poco desde 1555 y que, con algunos altibajos, siguió realizando sus cristianísimas actividades que pasaban por ser:
– Organización de la Función del Descendimiento del Cristo del Sepulcro el Viernes Santo en la Iglesia de los PP. Carmelitas y organizar la posterior Procesión del Santo Entierro por las calles de Jaca
– Cultos de la Invención (Hallazgo) y Exaltación de la Santa Cruz el 3 de Mayo y 14 de septiembre respectivamente
– Dos aniversarios generales para todos los Hermanos difuntos.
– Enterrar a los desamparados de la ciudad y alrededores.
– Pedir limosna por la ciudad para misas y sufragios de los difuntos.
– Si había algún ajusticiado, atenderle los tres días que estaba en Capilla, así como organizar los correspondientes trámites y sufragios.
No eran obligaciones fáciles. La preparación de la función del Descendimiento llevaba varios días de trabajo porque, en ocasiones, obligaba a tener que esperar que los carpinteros buscaran la madera y la prepararan para montar el cadalso en la iglesia del Carmen. Elijo ejemplo el Acta del año 1804 en la que se encomienda a la Hermandad “que toda la madera necesaria para la función del Descendimiento: tablas, bancos, escaleras y cruz sean por su cuenta”. O el Acta del 25 de mayo de 1848: “ … que haciendo falta diez o doce tablones para completar el tablado que anual y provisionalmente se construye en el Altar Mayor de la Iglesia del Carmen se solicita al Ayuntamiento permiso para el corte de un pie de pino-abeto, y reducido a tallos, se conduzca a esta ciudad, y se asierren los tablones que faltan para dicho tablado y el sobrante se guarde para lo que ocurra en esta Iglesia; y se recurre a los hermanos al escote de dos reales de vellón…”
Enterrar a los desamparados consistía también el llevarlos al cementerio que, desde mediados del siglo XIX, está situado a dos km de la ciudad, viéndose obligados a adquirir un coche mortuorio tirado por dos caballos.
Sus principales tareas también se vieron incrementadas al tener que vertebrar todas las procesiones, adquiriendo la mayoría de los pasos que se ven, potenciando y favoreciendo la formación de nuevas hermandades y cofradías penitenciales, para engrandecer y embellecer la Semana Santa jaquesa, pudiéndose afirmar que en la actualidad está en uno de sus mejores momentos en lo concerniente a riqueza y participación.
Todo esto no ha sido una fácil tarea en los cinco siglos de existencia de tan Piadosa Hermandad porque, en algunas ocasiones, sus piadosas funciones se ha vieron alteradas; una de las primeras por negligencia de sus componentes, más tarde, a mediados del siglo XVIII, por disensiones entre los Carmelitas y los cofrades, aunque a petición de los gremios y estamentos de la Ciudad se restauró, después demostraron una serena continuidad.
Los primitivos estatutos se extraviaron, por lo que en 1803 se redactaron de nuevo con 25 artículos que la Autoridad Eclesiástica aprobó con las mismas gracias y privilegios que en ya lo había hecho 1749, siendo Obispo de Jaca el Ilmo. Sr. D. Esteban Villanova, y que se conservan en el Libro de Actas. Al pie firman D. Joaquín Gorraiz – Prior-, D. Diego Aznárez – Viceprior – y como secretario D. Joaquín Laclaustra, entre otros eclesiásticos y seglares. En el año 1835 se produjo la catastrófica Desamortización de Mendizábal y la consiguiente exclaustración de los Carmelitas, paralizando las actividades procesionales. Más tarde, en 1843, los Cofrades se reunieron y determinaron “… que desde luego se preparen los Pasos para acudir a la procesión llevándolos a la Catedral…”.
Algo similar pasó el 14 de diciembre de 1931, en el que se vieron obligados “por circunstancias y motivos especiales a dar por disuelta esta Real Hermandad desde el día de la fecha y de acuerdo con el Excmo. Sr. Obispo hacer donación de todos los objetos que le pertenecen a la Iglesia Parroquial de la Ciudad de Jaca”.
En 1942 se realizó un nuevo Reglamento y la Hermandad comenzó una nueva andadura.
Si desde su refundación de 1803 hasta 1835 presidió la Hermandad el Prior de los Carmelitas, a partir de 1843 lo sería el Deán de la Catedral o en su defecto el Párroco de Jaca.
Con el nuevo Reglamento redactado en 1941 la Presidencia la ostentaría un cofrade seglar y se nombraría Consiliario al Deán de la Catedral.
La Hermandad nombró Presidente Honorario en 1948 a D. José M.ª Bueno Monreal, Obispo que fue de Jaca entre 1946-1950, luego de Vitoria y finalmente cardenal arzobispo de Sevilla “… por el cariño que siente por Jaca y por todo lo nuestro, amante de nuestra procesión, entusiasta valiosísimo para ayudarnos al mejoramiento y esplendor de la misma, y en el que en todo momento hemos oído frases de aliento y deseos de mejorar en cuanto se pueda nuestra Semana Santa …” Poco tiempo después, en 1968 se otorgó el título de Hermano Mayor Honorario a la Guarnición Militar de Jaca y recientemente (en 2025) al excelentísimo Ayuntamiento de Jaca, en ambos casos por la superior colaboración que ambas instituciones han realizado siempre con la Semana Santa jaquesa.
Por iniciativa de esta Hermandad se creó el 7 de marzo de 1886 la Guardia Romana “siendo necesario y de imprescindible necesidad para guardar el Santo Sepulcro del Redentor en el Jueves y Viernes Santo y después acompañarle en la Procesión”. La Guardia Pretoriana la formaban doce soldados, sargento, cabo y corneta.
Creada la Junta de Cofradías de La Semana Santa jaquesa, se decidió que sería presidida a perpetuidad por la Hermandad de la Sangre de Cristo.
La Hermandad de la Sangre de Cristo procesiona en la actualidad solamente dos pasos, ya que a partir de los años cincuenta los fue cediendo para su custodia y embellecimiento a otras Cofradías que sucesivamente nacieron con este motivo:
En la actualidad tiene dos pasos, ya que en los años cincuenta los fue cediendo para su custodia y embellecimiento a otras Cofradías que nacieron con este motivo.
Santo Sepulcro
También conocido, popularmente, como “Cristo de La Cama”.
Autores y fechas de sus elementos: La Imagen es de un autor anónimo y el Lecho, o Cama, es del escultor zaragozano, Pablo Navarro, realizado en 1886.
Iconografía y descripción del paso
Es una artística cama imperial con bajorrelieves entre columnas. En su cabecera dos ángeles sostienen una corona.
La Imagen de Jesús es articulada, de material muy ligero, junco, que fue enviado desde América a finales del XVI o principios del XVII. El cuerpo yacente se presenta casi desnudo protegido someramente con un casto paño en el vientre.
Este paso se lleva a hombros.
Procesiona
El Viernes Santo: Procesión de “El Santo Entierro”
Cristo de la Salud
Los miembros de esta Hermandad sacan también el “Cristo de la Salud” popularmente denominado como “Cristo de Biscós”, en recuerdo del generoso donante D. Victoriano Biscós que lo adquirió en Madrid y lo envió a Jaca a finales del S. XIX.
El Cabildo Catedral lo presta para las procesiones del Silencio y el Santo Entierro.
Don Luís Catalinete construyó una nueva peana en 1968 para la que hubo una importante subvención del Cabildo Catedralicio. En los talleres de la Escuela Militar de Montaña se encargaron de hacer la cruz, montaje, forja de la reja y faroles bajo la dirección del entonces capitán, Juan Bautista Topete de Grassa, que también fue autor del diseño.
Las MM. Benedictinas bordaron el faldón y los escudos.
Procesiona
El Martes Santo: Procesión de “El Silencio”
El Viernes Santo: Procesión de “El Santo Entierro”
VESTIMENTA
Las distintas secciones de la Hermandad siguen unos criterios muy estrictos de uniformidad, sobresaliendo el color negro en su totalidad, exceptuando el pañuelo.
Hermanos de Filas
Túnica y el tradicional tercerol aragonés plisado, guantes negros, cinturón de cuero negro con anagrama de la cofradía en metal plateado con su pañuelo correspondiente. Sobre el pecho una medalla con el escudo de la Hermandad sostenida con un cordón negro. Además, portan cetros que son de madera, llevando en el extremo superior engarzado el escudo de la Hermandad en forma de óvalo metálico. Calzado negro.
Portadores de los Pasos y Banda
Cristo de Biscós (Cristo de la Salud) y Cristo de la Cama (Santo Sepulcro) – así como los componentes de la banda. Túnica, tercerol plisado y guantes negros, pañuelo, cinturón de cuero negro con anagrama de la cofradía en metal plateado. Calzado negro.
Todos los hermanos
En el lado izquierdo de la túnica – a la altura del pecho – se porta el escudo de la cofradía bordado sobre blanco, en oro y verde.
En el lateral derecho del cinturón llevan el escudo de la cofradía bordado sobre pañuelo blanco, en oro y verde; aquí señalaremos un detalle muy importante y es que el pañuelo blanco y bordado que acompaña el cinturón fue obra de Dª Esther Puértolas, siendo bordados por Dª Josefina Jarne. Los cofrades se cubren con el tradicional tercerol aragonés.
LISTADO DE PRIORES Y PRESIDENTES
Tiempo de Cofradía de La Vera Cruz:
Jerónimo Gabarra, prior 1555
Domingo Especiello, prior 1556
Francisco Jacca, prior 1557
Miguell Castillo, prior 1558
Miguel o Jerónimo Pequera, prior 1559
Domingo Esporrín, prior 1560
Sancho de Aísa, prior 1561
Francisco Jarra, prior 1562
Juan Francisco Aguilar, prior 1641
1641, este año se empezaba a hablar de “cofradía de la Vera Cruz y Sangre de Cristo”
Sr. Arcediano de Ansó, prior 1643
Dionisio Tomás Cabera, prior 1644
Gaspar Abarca, prior 1645
Martín Esporrín, prior 1646
Martín de Jasa, prior 1648
Esteban Lalana, prior 1651
Francisco Sánchez, prior 1655
Matías Gayón, prior 1664
“El Sacristán Mayor”, prior 1671
Mursa, prior 1689
Nicolás Altava, prior 1718
Tiempo de la Real Hermandad de la Sangre de Cristo:
Joaquín Gorraiz, prior 1803-1804
Diego Aznárez, prior 1807
Francisco Senseve, vice-prior 1808
Pedro Pardo, vice-prior 1809-1818
León Sebastián, Prior-presidente, capellán mayor 1819-1848
Tomás Nolivos, vice-prior 1849-1852
Tomás Nolivos, presidente 1853-1856
Miguel Pérez, presidente 1857-1860
Ramón Isabal, presidente 1861-1874
Gervasio Díaz, vicepresidente 1875
Vicente Sánchez, prior 1876
Manuel Giménez, presidente 1877-1889
Juan Pablo Otín, presidente 1891-1902
Joaquín Rey, presidente 1903-1911
Mariano Pérez Samitier, presidente 1912
Paulino Lasierra, presidente 1913-1925
Dionisio Irigoyen Torres, ¿1926? -1928
Antonio Pueyo Bergua, presidente 1928-1931
Antonio Pueyo Bergua, presidente 1941-1947
José Sánchez-Cruzat, presidente 1948-1952
Antonio Mola, presidente accidental 1952
Antonio Mola, presidente 1953
Mariano Abad Sanz, presidente 1953-1968
Carlos Cenjor Dafonte, presidente 1968-1973
Carlos Sánchez-Cruzat Duplá, presidente 1974-1978
Luis Gracia Giménez, presidente 1979
Carlos Sánchez-Cruzat Duplá, presidente 1980-1982
Juan José Betés Asín, presidente en funciones 1982-1983
Alfonso Gracia Rapún, presidente 1983-2002
José Baidez Viscasillas, presidente 2002-2005
Manuel Lasala Orzáez, presidente 2005-2025
Arantxa Bravo Fernández, presidente 2025 –







